Grandes secretos… II

… de la Evolución personal y del trabajo con la energía.


La importancia de perdonar a los demás

Sé que no soy la primera (ni seré la última) en hablar de la importancia de perdonar a quienes nos dañan. Y también soy consciente de todas aquellas personas que se revelan ante la injusticia y no saben cómo o por qué perdonar a aquellos que tanto daño les hizo (yo fui una de ellas).

4º Gran secreto:

Perdonas por tí y para tí; perdonas para no enfermar.

Te voy a poner un ejemplo: Imagina 2 personas: Alfa y Beta.

Alfa mató al hijo de Beta durante una discusión en la calle. Y tú me preguntarás: ¿De veras pretendes que Beta perdone a Alfa? ¡Ha matado a su hijo!

Supuesto 1 – Alfa es una buena persona que cometió un error y se arrepiente de haber matado al hijo de Beta. En este caso, el perdón de Beta podrá ayudarlo, pero piensa que nunca será capaz de perdonarse a sí mismo por aquella falta: cada noche recordará el error, pensará en el sufrimiento causado a Beta y toda su familia, se sentirá culpable… Lo que realmente necesitará Alfa con el tiempo, es perdonarse a sí mismo.

Supuesto 2 – Alfa no es tan buena persona y no se arrepiente, para nada, de haber matado al hijo de Beta. En este caso, el perdón de Beta caerá en oídos sordos: si Alfa no se siente culpable no necesitará el perdón de nadie, ni siquiera el de sí mismo.

Como ves en ambos supuestos, el hecho de que Beta perdone no supone una gran diferencia para Alfa, que seguirá sintiéndose culpable en el supuesto 1 y, por el contrario, seguirá su vida tranquilamente en el supuesto 2.

Moraleja: Si Beta consigue perdonar a Alfa, a quien verdaderamente ayudará es a sí mismo: nunca dejará de sentir la muerte de su hijo pero liberará rencor y eso le ayudará a continuar con su vida.


Vivir reprochando lo que nos hicieron sólo nos perjudica a nosotros/as mismos/as

No perdonar te bloquea, te anula y te impide seguir adelante. No importa cuán graves hayan sido las ofensas, necesitas perdonar para no bloquear esa energía en tu cuerpo y terminar enfermando.


Busco mi propia verdad. Me convierto en mi propio Maestro.

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